domingo, 12 de abril de 2020

Torrijas veganas

Ya se pasó la Semana Santa con más pena que gloria, sin poder salir, sin procesiones, sin ton ni son. En Alemania hasta el conejo de Pascua tiene máscara, nos estamos volviendo majara.
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Fuente: www.meinbezirk.at

Pero no todo está perdido, todavía nos quedan los dulces de Pascua, y cuando esto se acabe (porque como cantaba Serrat en su antología a Antonio Machado: "todo pasa y todo llega"), también esto pasará, y entonces nos vamos a poner todos súper guapos y tiposos (una vez que pasen las agujetas 😣), porque si no se nos ha olvidado cómo se mueven las piernas, van a estar los parques, los paseos marítimos y los gimnasios más llenos que nunca, que el que más y el que menos tiene un mono del copón.

Así que vamos a concentrarnos en el momento presente, que es el único que tenemos ahora, y a disfrutar de lo que nos queda de Semana Santa. Yo tenía la duda de si hacer dulces típicos españoles, alemanes o austríacos (que si no fuera por el corona virus, en este momento estaríamos en Austria, disfrutando de la casita de las mariposas). Así que los he hecho todos, desde torrijas y leche frita, hasta conejitos de Pascua (Osternhasen) y bollo trenzado austríaco (de próxima publicación por estos lares). Que no haya miseria! 😋

Hoy me concentro en las torrijas, que para eso soy española, y nueva duda, ¿de miel o de azúcar?, de las dos, o mejor dicho, de ninguna, pero como si lo fueran, yo me entiendo... Por cierto, que para las de "miel" me he inspirado en el blog El bocado de la huerta, un blog que publica una receta diaria desde hace nada menos que diez años!! (saludos Mijú 😊).
 
No pude resistir la tentación de darles un bocadito, mmhhh!!... qué buenas!
Éstas son para los más dulceros, bien empalagositas, pero igual de ricas
 Y ahora al lío.

250 gr pan del día anterior
1 lata de leche de coco (400 ml)
100 ml leche vegetal
1 puntita de cuchillo de estevia
30 gr xilitol
1 ramita de canela
 Un trozo de cascara de naranja biológica
5 cucharadas rasas de harina de garbanzo
5 cucharadas de agua
Aceite de oliva para freír

Para las de azúcar:
Xilitol
Canela molida

Para las de “miel”:
Zumo de una naranja (aprox. 120 ml)
50 gr xilitol
Unas gotas de esencia de vainilla

El pan que he usado es pan casero hecho mitad y mitad con harina integral de espelta y harina blanca de espelta. El pan que he usado es pan casero hecho mitad y mitad con harina integral de espelta y harina blanca de espelta (es como éste pero cambiando las harinas, yo he hecho una cuarta parte y un sólo bollo).

Ponemos a calentar los dos tipos de leche con la estevia, el xilitol, la canela en rama y la cáscara de naranja. Paras las torrijas de “miel” podemos quitar los endulzantes, a no ser que nos gusten súper dulces.

Cortamos el pan en rebanadas (las mías son algo finas porque temía que no chuparan la leche, pero se pueden cortar algo más gorditas).

Echamos la leche en un recipiente plano y mojamos las rebanadas de pan hasta que estén tiernas, pero cuidando que no se desmoronen. La leche debe estar tíbia.

Mientras tanto, mezclamos en un cuenco la harina de garbanzo y el agua. Preparamos la sartén con abundante aceite y lo calentamos.

Una vez que el aceite esté bien caliente, sacamos las rebanadas de la leche, las mojamos en la mezcla de harina de garbanzo, escurrimos un poco y las echamos en la sartén. Al cabo de pocos minutos les damos la vuelta. Deben quedarnos doraditas.

Vamos colocando las torrijas en un plato con papel de cocina para que escurran el aceite y hacemos la segunda tanda.

Una vez listas podemos hacerlas todas con azúcar o todas con “miel” o mitad y mitad (esto conviene decidirlo antes de meterlas en la leche para que no nos queden demasiado dulces).

Para las de azúcar sólo hay que mezclar el xilitol con un poco de canela y emborrizas las torrijas una a una. Luego las ponemos sobre un plato.

Para las de ”miel” cocemos el zumo de naranja con el xilitol y la vainilla durante unos minutos y regamos las torrijas con él, conviene darles la vuelta para que se empapen bien. No os preocupésis si queda al principio muy líquido, porque luego se espesa.

Y ahora ¡a disfrutar!

¡¡Felices Pascuas!!


Rezept auf Deutsch 

250 g altes Brot
1 Dose Kokosmilch (400 ml)
100 ml Pflanzenmilch
⅛ Tsp. Stevia
30 g Xylit
1 Zimtstange
1 Stück bio Orangenschale
5 gestrichene EL Kichererbsenmehl
5 EL Wasser
Olivenöl zum Braten

Mit Zucker:
Xylit
Zimtpulver

Mit „Honig“:
120 ml Orangensaft
50 g Xylit
Ein paar Tropfen Vanilleessenz

Am besten benutzt man selbstgebackenes Brot. Ich habe es mit Dinkelvollkorn- und mit Dinkelmehl Typ 630 gemacht.

Kokos- und Pflanzenmilch mit Stevia, Xylit, Zimt und Oragenschale kochen, in ein flaches Gefäß schütten und etwas abkühlen lassen. Sie sollte lauwarm werden.

Kichererbsenmehl und Wasser vermengen. Es soll die Konsistenz von geschlagenen Eiern haben.

Brot in Scheiben schneiden und in die Milch tupfen, bis es weich wird aber nicht auseinander fällt.

Öl in einer großen Pfanne erhitzen. Wenn das Öl richtig heiß ist, Brot aus der Milch herausnehmen, in die Kichererbsenmischung eintauchen und in die Pfanne geben. Nach ein paar Minuten die Scheiben umdrehen bis sie beidseitig goldbraun werden. Die Scheiben auf einem Teller mit Küchenpapier darauflegen.

Bevor wir die Milchmischung machen, sollten wir entscheiden, ob die Torrijas lieber mit Zucker und Zimt oder mit Orangensirup möchten. Im letzten Fall geben wir keine Stevia und Xylit in die Milch, da die Torrijas sonst zu süß werden.

Für die Zucker-Torrijas einfach etwas Xylit und Zimt auf einem Teller mischen und die Torrijas in die Mischung umwälzen.

Für die „Honig“-Torrijas Orangensaft, Vanille und Xylit ein paar Minuten kochen lassen und der Sirup über die Torrijas gießen. Dann die Torrijas umwenden und erneut mit dem Sirup übergießen, sodass sie die Flüssigkeit richtig aufsaugen können.

Guten Appetit! und frohe Ostern!!

2 comentarios :

  1. Muchas gracias Rocio siempre por estar por aquí :-)))))))))
    Buena decisión con el dulce español, se ve tremendo.
    Y esta etapa que nos toca vivir... la madre naturaleza esta encantada... los humanos que tanto daño "la otorgan", tengan que estar confinados y luego el gran capitalismo decía que ya nada podía parar el MUNDO, en fin que la primavera sigue su curso y los animales están sanos, como tiene que ser :-)))))))
    1 saludito

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    1. Al menos esta etapa tiene la ventaja, como tú dices, de que la naturaleza pueda tomarse un respiro. Esperemos que no sea un respiro demasiado corto.

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