lunes, 16 de septiembre de 2019

Tarta sacher vegana

Hola, estoy hecha una descastá, ya lo sé, y no paro por aquí ni de casualidad, pero es que la vida es misma, como decimos en mi casa, y hay que vivirla. Y además no sé para qué le doy explicaciones a nadie, así que vamos a lo que vamos.

Bueno, pues resulta que después de tanto tiempo, pensaba publicar la receta de las patatas para invitados, que es una receta muy rica y, como su nombre indica, quedan estupendamente cuando tenemos invitados, pero mira por dónde, que este fin de semana me comprometí a llevar un bizcocho a los ensayos de mi nuevo coro, y se me ocurrió hacer una tarta sacher, que ya sólo por el hecho de ser de chocolate, tiene una fuerza de atracción especial, y luego el relleno de mermelada, que le da un toque jugoso... y te hacer perder el control y la voluntad 😋 


Pero ésta no es la razón decisiva para darle prioridad, sino que llevando la tarta en un transportatartas, como es debido, de pronto (no sé si fue mi entusiasmo o qué), se abrió la tapa y ¡tó la tarta al suelo!, sí, al suelo de la calle (menos mal que había llovido el día antes y ya estaba seco y yo diría que hasta limpito), así que ni corta ni perezosa y hasta con la ayuda de testigos, le dí la vuelta (porque, por supuesto había caido siguiendo la ley de Murphy, o sea, bocabajo) y la volví a poner en el transportatartas como si nada, bueno, tanto "como si nada" pues como que no, porque aquello era una masa amorfa que no se podía disimular, pero no sé si por solidaridad o por curiosidad, el caso es que todo el mundo quería probarla, y:
- ¡qué rica está!  
- se me ha caido al suelo delante de la puerta 
- me da igual, con los ojos cerrados está de cagalshe (vaya, esto no lo dijeron así porque aquí son muy finos y además no sé cómo se dice "de cagalshe" en alemán, pero para dar una idea)
- es vegana
- pues está muy buena!
- es sin azúcar
- yo quiero la receta
- oye, no podrías darme la receta?
- tú eres la de la tarta de chocolate?, me tienes que dar la receta
- la receta, la receta....!! 

Así que aquí va la receta 😁

300 gr harina integral de espelta 
80 gr almendras molidas
1 paquetito de levadura en polvo
40 gr cacao en polvo 
4 puntitas de cuchillo de estevia

130 gr xilitol

1 pizca de sal

100 gr aceite de girasol
Esencia de vainilla
250 ml leche vegetal (soja o avena)
3 cucharadas de linaza molida + 7 cucharadas de agua
1 bote de mermelada casera de melocotón (la mía es con mermelada de ciruelitas claudias)
100 gr chocolate negro sin azúcar
100 gr margarina vegana
1 chorrito de leche vegetal
2 cucharadas de xilitol molido

Batimos la linaza con el agua y dejamos reposar.

Encendemos el horno a 180°C.

Mezclamos la harina, la levadura, las almedras, el cacao (que pasamos por un colador), la estevia, el xilitol, la sal y la vainilla.

Batimos la mezcla de linaza con el aceite y la leche vegetal y lo mezclamos cuidadosamente con los ingredientes secos procurando no remover demasiado

Echamos la masa en un molde redondo de unos 25 cm Ø y la cocemos en el horno a 180° durante aproximadamente 35 minutos. Pasado este tiempo pinchamos con un palillo de madera y si sale limpio estará el bizcocho listo. Dejamos enfriar ante de desmoldar.

Una vez que se haya enfriado el bizcocho lo cortamos por la mitad horizontalmente y lo rellenamos de mermelada.

Para el ganaché (cubierta de chocolate) derretimos el chocolate al baño maría con la leche vegetal y el xilitol. Fuera del fuego añadimos la margarina, removemos bien y lo dejamos enfriar un poco, pero sin que se espese demasiado. A continuación echamos el chocolate sobre el centro bizcocho relleno dejando que se derrame hacia los lados (ayudamos un poco moviendo el bizcocho). Repartimos el resto del chocolate por los lados y dejamos enfriar la tarta en la nevera.

Al gusto se puede decorar la tarta o simplemente dejarla tal cual.

Ah! y cuidadito de que no se caiga al suelo 😉



Rezept auf Deutsch 

300 g Dinkelvollkornmehl
80 g gemahlene Mandeln oder Haselnüsse
1 Päckchen Backpulver
1 Prise Salz
4 x Tsp Stevia
130 gr Xylit (Birkenzucker)
100 g Sonnenblumenöl
Vanilleessenz
3 EL gemahlene Leinsamen + 7 EL Wasser
2 EL eingeweichte Chiasamen
250 ml Pflanzenmilch (Soja oder Hafer)
40 g Kakaopulver
1 Glas selbstgemachte Mirabellen oder Pfirsichmarmelade
100 g Zartbitterschokolade
100 g vegane Margarine
1 Schuss Pflanzenmilch
2 EL Xylit (fein gemahlen)

Leinsamen mit Wasser schlagen und ruhen lassen.

Backofen bei 180°C vorheizen.

Mehl, Backpulver, Mandeln, Salz, Stevia, Xylit und Vanille vermischen.  Öl mit Lein- und Chiasamen und Pflanzenmilch nach und nach geben und verrühren. Den Teig in eine runde Form (ca. 25 cm Ø) füllen und bei 180° auf der mittleren Schiene etwa 35 Minuten backen. Stäbchenprobe machen. Abkühlen lassen.

Den abgekühlten Kuchen senkrecht in der Mitte schneiden und mit der Marmelade füllen.

Schokolade im Wasserbad schmelzen, Sojamilch und Xylit unterheben. Danach Margarine unterrühren und etwas abkühlen lassen (es sollte aber nicht zu dick werden, damit wir die Kuvertüre noch verarbeiten können). Dann Löffelweise die Schokolade auf der Mitte des Kuchens geben und den Kuchen hin und her bewegen, damit die Schokolade sich gut verteilt. Danach die Seiten mit der restlichen Schokolade bedecken. Die Torte im Kühlschrank abkühlen lassen bis die Kuvertüre fest wird.

Nach Lust und Laune kann man die Torte garnieren oder einfach so lassen.

Dieses Rezept ist besonders gewidmet an die Padervoices 😊

viernes, 19 de julio de 2019

Tartaletas de limón con fresitas del bosque y merengue

Paseando por el bosque, como Caperucita, nunca he llegado a encontrarme con el lobo feroz (por suerte...!!), por aquí de vez en cuando se ven ciervos, y es muy emocionante pillar el momento, porque es un visto y no visto, y aunque me gustaría observarlos con más detenimiento, siempre me alegro de que huyan de los humanos, porque así también huirán de los cazadores, que de humanos tienen poco si son capaces de matar. 

Pues a lo que iba, que paseando por el bosque se encuentran frutitas del bosque (como es natural), y es como encontrar tesoros. Sí, se que me repito, pero es que es un sentimiento muy bonito. Vas por el bosque y te encuentras algo así:


 y a lo tonto a lo tonto recoges una cosecha tal que así:



Y ahora qué hacer con tantas fresitas? Gran dilema...

Pues una las cosas que se pueden hacer (aparte de helado de fresitas o darte el gustazo de comértelas tal cual), son estos pastelitos, que están de muerte mortal.


La receta es para 24 pastelitos, si no queréis tanto hacéis la mitad y en paz. 

Tartaletas:

250 gr harina integral de espelta
90 ml aceite de girasol
2½ cucharaditas de levadura en polvo
2 puntitas de cuchillo de estevia
30 gr de xilitol
Una pizca de sal
Ralladura de limón (bio)
5 cucharadas de agua

Crema de limón:

200 gr tofu sedoso (o normal)
200 ml nata vegetal (soja o avena)
1 limón biológico
2 puntitas de cuchillo de estevia
60 gr xilitol
38 gr maizena
1 cucharadita rasa de agar-agar
200 ml leche de avena

Frutas del bosque (yo he usado fresitas silvestres, pero si pueden usar otras frutas o mermelada casera de algún fruto rojo)

Merengue:

125 ml aquafaba
½ cucharadita de cremor tártaro (o levadura en polvo)
1 puntita de cuchillo de estevia
50 gr xilitol molido con el molinillo de café
1 cucharadita de zumo de limón (o cucharadita de ácido cítrico)
¼ cucharadita de goma guar

Hacemos una pasta quebrada mezclando la harina, la estevia, el xilitol, la sal, la ralladura de limón y el aceite. Amasamos con los dedos, hasta que nos quede como serrín. Después añadimos el agua y seguimos amasando con las manos. Debe quedarnos una masa ligera, pero que no se desmorone. Si es necesario ponemos un poquito más de agua.

Encendemos el horno a 180°C.

Para hacer las tartaletas lo más fácil es usar moldes de silicona para magdalenas. Si sólo tenéis 12 habrá que hacerlo dos veces. Cogemos un poco de masa, hacemos una pelotita y forramos los moldes procurando que quede sólo una capa fina de masa en cada uno, no es necesario llegar hasta el filo. Pinchamos por aquí y por allí con un tenedor y los metemos en el horno durante 15 minutos cuidando de que no se quemen. Una vez listos esperamos a que se enfríen antes de desmoldar para la siguiente tanda (si no se romperán).

Ahora hacemos la crema de limón. Si usamos tofu normal es aconsejable batirlo en una batidora potente (tipo Vitamix o similar) con la nata vegetal, ya que si no nos quedará una textura desagradable. Con el tofu sedoso (que también se llama japonés) no pasa esto, por lo que podremos batirlos con una batidora normal de mano. Pues eso, batimos el tofu con la nata vegetal, añadimos el zumo y la ralladura de limón, la estevia y el xilitol.

Aparte mezclamos la maizena y el agar-agar con la mitad de la crema anterior, luego ponemos a hervir la leche de avena y el resto de la crema. Cuando rompa el hervor apartamos el cacharro del fuego y agregamos la mezcla de maizena, agar-agar y crema sin parar de remover, volvemos a colocar el cacillo en el fuego y removemos hasta que espese. Inmediatamente repartimos la crema en las tartaletas antes de que se cuaje, dejando un poco de espacio para la fruta, y cubrimos con las frutillas (o la mermelada).

Por último preparamos el merengue. Echamos el aquafaba en un vaso alto para batir, añadimos el cremor tártaro y el zumo de limón y batimos con varillas a velocidad máxima durante un mínimo de 5 minutos. Luego agregamos la estevia, el xilitol y la goma guar poco a poco sin dejar de batir. La goma guar sirve para darle elasticidad, si no tenéis podéis echar un poco más de cremor tártaro, que hará que se espese. Seguimos batiendo otros 5 – 10 minutos, pero con cuidado de no cargarnos la máquina (si la batidora se pone muy caliente es mejor parar). Una vez listo el merengue ponemos una cantidad pequeña en una manga pastelera con una boquilla de estrella y decoramos los pastelitos. Es mejor usar cantidades pequeñas y rellenar la manga de vez en cuando. Si es necesario volvemos a montar el merengue antes de rellenar la manga, es importante que no se baje, si no estará demasiado líquido y no podremos disribuirlo bien (el mío está un poco flojo de más).

Una vez listos los pastelitos podemos comerlos tal cual o meterlos en la nevera. A medida que les pasa el tiempo el merengue se bajará y quedarán menos decorativos, pero la tartaleta absorberá el líquido y quedará más tierna. Elegid la versión que más os guste J. Ah! y cuidado con los bigotes :-D 

Este pastelito lo puse unos minutos bajo el grill

Rezept auf Deutsch

für 24 Küchlein

Küchlein:

250g Vollkorndinkelmehl
90 ml Sonnenblumenöl
2½ TL Backpulver
2 x Tsp Stevia
30 g Xylit
1 Prise Salz
geriebene Zitronenschale
5 EL Wasser

Zitronencreme:

200 g Seidentofu
200 ml Hafersahne
1 Biozitrone
2 x Tsp. Stevia
60 g Xylit
38 g Maisstärke
1 gestrichener TL  Agar-Agar
200 ml Pflanzenmilch

100 g Waldbeeren (oder eine andere Beerensorte z.B. Heidelbeeren oder Himbeeren)

Baiser:

125 ml Aquafaba
½ TL Weinsteinbackpulver
1 x Tsp. Stevia
50 g Xylit (mit der Kaffeemühle mahlen)
1 TL Zitronensaft
½ TL Guarkenmehl


Für den Mürbeteig.  Zuerst Mehl, Stevia, Xylit, Backpulver, geriebene Zitronenschale, Öl und Salz  mit den Fingern vermischen bis eine krümelige Konsistenz entsteht. Dann Wasser nach und nach dazugeben und kneten.

Backofen auf 180°C vorheizen.

Am besten werden die Torteletts, wen man sie  mit der Hilfe von Silikonmuffinförmchen macht (falls man nur 12 Förmchen hat, werden sie in zwei Etappen gemacht). Ein Stückchen Teig nehmen, es zu einer Kugel drehen und die Innenseite des Muffinförmchens verkleiden, sodass der Teig möglichst dünn bleib (man muss nicht bis zum Rand kommen). Mit einer Gabel mehrmals stechen und die Förmchen ca. 15 Minuten backen. Sie dürfen nicht verbrennen! Die Torteletts auskühlen lassen, erst dann darf man sie aus der Form lösen, sonst werden sie auseinanderbrechen.

Zitronencreme: Seidentofu, Hafersahne, Zitronensaft, geriebene Zitronenschale, Stevia und Xylit mit dem Stabmixer gut mischen.

Maisstärke und Agar-Agar  mit einem Teil der Mischung in einer kleinen Schüssel rühren. Hafersahne und den Rest der Mischung zum Kochen bringen. Dann den Topf von der Kochstelle wegnehmen und unter ständigem Rühren die Maisstärkemischung hinzufügen. Den Topf wieder auf der Kochstelle bringen und weiter rühren bis die Creme andickt. Die Creme gleich in die Torteletts so verteilen, dass ein bisschen Platz für das Obst übrig bleibt. Dann Obst darauf legen.

Baiser: Aquafaba und Weinsteinbackpulver in einer Schüssel geben und mit dem Rührgerät auf höchster Stufe mindestens 5 Minuten schlagen. Dann Stevia, Xylit und Guarkenmehl hinzufügen und weitere 5 Minuten schlagen. Anschließend ein Teil des Baisers in einen Spritzbeutel mit Sterntülle füllen und die Küchlein damit verzieren. Wenn nötig das Baiser erneut Schlagen bevor man den Spritzbeutel wieder füllt.

Man kann die Küchlein im Kühlschrank aufbewahren, aber sie werden etwas weich und das Baiser verliert die steife Konsistenz.


martes, 9 de julio de 2019

Tortitas de flores de sáuco

Pues sí, me ha dado por las flores de sáuco, y es que da gusto aprovechar los regalos de la naturaleza, que no saben a cobre y además están libres de pesticidas, no son híbridos de nada y contienen más nutrientes que cualquier cosa que encontremos en las tiendas.


Ya quedan pocas flores de sáuco, pero el otro día yendo de excursión con un grupo, en una de esas pausas que se hacen hasta que lleguen todos, me encontré un árbol cuajadito de flores de sáuco, así que aproveché y cogí las suficientes para preparar un refresco como el que os traje el otro día y hace unas tortitas, que están muy ricas de postre (pero mejor es quedaros con ganas de más si no queréis iros de varilla).


Y aquí va la receta súper fácil:

3 ramilletes de flores de sáuco por persona
150 gr harina integral de espelta
350 ml. leche de soja
Un poco de sal
Aceite de girasol para freirlos
15 gr polvo para flan de vainilla
350 ml leche de soja
1 puntita de cuchillo de estevia
20 gr xilitol
Una pizca de vainilla molida

Mezclamos bien la harina con la leche de soja y la sal con unas varillas. Debe quedarnos una mezcla líquida pero con cierto cuerpo.

En una sartén mediana antiadherente echamos unas gotas de aceite. 

Metemos un ramillete de flores de sáuco en la masa cogiéndolo por el rabito. Con ayuda de un tenedor lo mojamos bien y  cuando el acéite esté caliente lo colocamos en la sartén. Según como sea de grande la sartén podemos freir más o menos ramilletes al mismo tiempo. Los doramos por los dos lados y los colocamos en un plato.

Para la salsa de vainilla diluimos el povo para flan con un poco de leche de soja, la estevia, el xilitol y la vainilla molida. Ponemos a hervir el resto de la leche y cuando suba vertemos la mezcla. Removemos un par de minutos con unas varillas y listo.

Servimos las tortitas con la salsa de vainilla.

Si os sobra masa podéis hacer unas crepes y acompañarlas de lo que más coraje os dé, por ejemplo de mermelada de fresa o de grosellas negras o si preferís la versión salada, de espinacas o de verduras al coco-masala.

Échame un chorrito de salsa, ja, ja
Rezept auf Deutsch

3 Holunderblütendolden pro Person
150 g Dinkelvollkornmehl
350 ml Sojamilch
1 Prise Salz
Öl (für die Pfanne)
15 g Vanillepuddingpulver
350 ml Sojamilch
1 x ⅛ Tsp. Stevia
20 g Xylit
1 Messerspitze gemahlene Vanille

Mehl, Sojamilch und Salz mit dem Schneebesen verrühren.

Ein paar Tropfen Öl in einer Antihaftpfanne geben.

Holunderblütendolden in den Teig tunken und anschließend in der Pfanne goldbraun beidseitig backen.

Für die Vanillesoße Puddingpulver mit Stevia, Xylit, Vanille und etwas Sojamilch vermischen, Den Rest der Sojamilch kurz aufkochen und mit Hilfe eines Schneebesens mit dem aufgelösten Puddingpulver vermischen.

Holunderpfannkuchen mit der Vanillesoße Servieren.

Sollte Teig übrig bleiben, kann man Pfannkuchen machen und sie mit Rotkraut mit Sojageschnetzelte oder mit Gemüse à la Kokos-Masala füllen .