martes, 24 de marzo de 2020

¡¡Viva la salud!! Aprovechando el coronavirus

He empezado a escribir este post un mogollón de veces, la mayoría mentalmente, voy paseando y lo escribo en la cabeza, luego, lo típico, se me olvida la mitad, y mira que me había quedado bien...

Aquí (en Alemania) la cosa está más suave que en España, y se puede salir (aparte de al súper y la farmacia) a pasear en pareja y hasta hacer deporte, siempre que sea con gente que viva en tu propia casa (aunque a veces me asombro del tamaño de algunas familias).

No me voy a meter a comentar sobre el coronavirus, el origen, el comportamiento de la gente, las decisiones de los Gobiernos, las llamadas teorías de conspiración, las intenciones de fondo de determinadas instancias, etc, etc. aunque en mi opinión el pánico no es buen método para personas autoresponsables, ya que el pánico ocasiona un estado de shock y de estrés que es perjudicial para nuestro organismo y nuestro sistema inmunológico, y éste es el punto en el que quiero hacer hoy incapié: el sistema inmunológico.
Foto: www.slidesharecdn.com
Bueno, lo primero es dejar claro que no soy médico ni nutricionista, sino que todo lo que voy a escribir está basado simplemente en mi experiencia propia, los conocimientos adquiridos a través de ella y en mi lógica de persona normal y corriente con un mínimo de sentido común.

A ver por dónde empiezo, el virus. Bien, el que haya virus no es nada nuevo, y tanto si se llama corona (o Covid-19 o como le queramos llamar) u otro virus cualquiera, necesita un medio para poder atacar (para decirlo fácilmente). En un organismo sano, con unas defensas fuertes y un equilibrio ácido-básico adecuado, el virus no va a tener la posibilidad de perjudicarnos en exceso, quizás tengamos síntomas como de una especie de resfriado fuerte, estaremos varios días más o menos fuera de combate y listo. Pero en un organismo lleno de residuos (debido a una alimentación desequilibrada, baja en fibra y auténticos nutritientes: minerales y vitaminas, y a una falta de ejercicio, de aire puro y de sol) el virus se encuentra en el paraiso terrenal y puede ocasionarnos mucho daño, ya que este organismo no puede defenderse adecuadamente. Si a eso le añadimos alguna que otra enfermedad, las posibilidades de curación son mucho más difíciles. El virus nos puede atacar a todos, pero unos seremos capaces de hacerle frente y otros lo tienen más difícil, por eso se habla de grupos de riesgo. Las personas de mayor edad pertenecen al grupo de riesgo porque la posibilidad de acumulación de residuos es mayor y sus células se regeneran a menor velocidad que las de las personas de menor edad. Las personas jóvenes que enferman e incluso mueren o bien tienen otras enfermedades o poseen un sistema inmunológico insuficiente.

Lo que más me llama la atención, es más, me choca muchísimo, es que sólo se oye hablar de evitar el contacto, mantener las distancias, tener cuidado con los grupos de riesgo, lavarse las manos mil veces al día durante al menos 20 segundos, desinfectarse, comprar papel higiénico (que ha resultado ser lo más imprescindible en la vida, esperemos que también hayan comprado preservativos, si no la llevamos clara dentro de 9 meses) y cosas de este estilo, pero aún no he escuchado ni un video ni leido nada acerca de aumentar las defensas.

Los artículos que primero han desaparecido en los supermercados (aparte del dichoso papel higiénico, del que, por cierto, sólo tengo 6 rollos en casa porque no llegué a tiempo y a los 5 minutos de reponerlo en las tiendas, ya se ha acabado, en serio, que no me lo estoy inventando), pues bien, todos sabemos cuáles han sido estos artículos: pasta, arroz y harina, primero la blanca, y luego la integral. Y por muy poca idea que tengamos de dietética, a ver cómo vamos a salir sanos de ésta con tantos hidratos de carbono, a ver, que no podemos mantener el cuerpo equilibrado a base de pan, macarrones, magdalenas, bizcochos, espaguetis, galletitas, patatitas, fideos, chucherías y todo eso que estamos comiendo en exceso en estos días porque no aguantamos estar encerrados y con la familia dando la lata alrededor, el teletrabajo y el vecino de al lado, que le ha dado por arreglar quién sabe qué con el guarrito y el martillo.

Esta chica ha tenido más suerte que yo, todavía quedan varios rollos


Aparte de la solidaridad a la hora de comprar (que los demás también tenemos derecho a limpiarnos el culo, no? En un supermercado han impuesto un sistema, si compras un paquete de rollos, cuesta el precio normal, dos paquetes tienen un suplemento de 5 euros y más de dos cuestan 10 euros por paquete. Toma ya!), está el tema de la solidaridad a través de la salud. Si hacemos lo posible por mantenernos conscientemente sanos, como digo más a arriba, a través de alimentos de calidad que contengan los nutrientes adecuados para nuestro organismo, que le procuren un equilibrio ácido-básico, que le eviten el exceso de plemas y residuos (que son el mejor caldo de cultivo para los virus) y que contengan fibra, en este sentido pueden ayudarte blogs como el de Nadia Torres Comer sano es fácil o el de Celia Gálvez Naradiet; a través de una forma de vida en la que no es necesario tirarnos 3 horas en el gimnasio, sino que simplemente incluya ejercicio (a ser posible al aire libre), sol, aire puro, y en la que en vez de pasarnos horas y horas pegados al móvil, nos tomemos un tiempo para relajarnos, sin hacer nada, sólo respirar tranquilos, sentirnos, cargar energía, tener tiempo para una sonrisa, para observar una florecita o un pajarito, si hicieramos estas cosas que no son tan difíciles, estariamos más sanos y no sólo podríamos hacer frente mejor a estos virus agresivos, sino que estaríamos siendo, en nuestra vida normal, más solidarios con todos los seres que nos rodean porque no tendríamos que ir al médico con tanta frecuencia (que lo paga el seguro), no contaminaríamos tanto, sobre todo la contaminación electromagnética que producen nuestros móviles y wifis, y seríamos capaces de disminuir el nivel general de estrés, que es una de las peores enfermedades de nuestra época, ya que disminuye nuestras defensas (así, más o menos he empezado este post) y es sumamente contagioso.

Y si me seguís hasta aquí, ¡¡gracias!! y cuídate, come frutas y verduras (y si no puedes evitar las chuches, procura que sean frutos secos en vez de dulces), deja el móvil por un rato y ponte a pintar, a bailar, a cantar, a jugar o simplemente a escuchar música, sal a la ventana y respira, toma el sol (si no llueve) y haz gimnasia (si no te sale por las buenas, busca algún video en youtube, yo hago gimnasia con éste: https://www.youtube.com/watch?v=EtuEmHfCKi4 (minuto 12 al 33 es más suave y del 33 al 54 algo más fuerte), ah! y no olvides reirte, que la risa es la mejor medicina.

Y ahora a echarle paciencia, aprovecha para hacer todo eso que siempre aplazas, cosas que hacer no nos faltan  🎨🎹🎲🎓💃💅🎵💤🍓🍐📞😂 y ahora no será por falta de tiempo 😊.

¡Vive sano!



martes, 3 de marzo de 2020

Bizcocho en botella. Regalo DIY rápido y resultón

¿Os habéis dado cuenta de que en estas fechas, vaya, el mes de Febrero y principios de Marzo, hay muchísimos cumpleaños? Y es que hace nueve meses era Mayo, el mes de las flores, del amor, de la primavera salvaje... y luego pasa lo que pasa y tenemos muchos cumpleaños en Febrero y Marzo 😄👶

Y claro, quieras que no te invitan, y hay que llevar regalito, y la cabeza aún no se ha recuperado de tanto pensar regalos para Navidad, así que aquí os presento un regalo original, divertido y rápido de hacer, y con el que váis a quedar de maravilla, porque además tiene efecto "ooh!!!".

Se trata de un bizcocho en una botella, a ver, os explico, cogéis una receta que os guste, si es con chocolate o algún fruto seco, pues tanto mejor, porque así tenemos contraste de colores, y váis echando los ingredientes por capas en una botella de boca ancha o un bote de cristal (lo mejor es ayudarse con un embudo). La única dificultad es calcular que no os quede demasiada botella vacía o que empecéis a llenar la botella y al final no os quepa todo, pero vaya, que con un poco de ojo no es tan difícil.


Yo he elegido la tarta Sacher, que tiene mucho contraste de colores, y como hay algunos ingredientes que hay que mezclar aparte, pues los eché en paquetitos de celofán y rellené así el resto del bote. La mermelada, por supuesto va aparte, y los ingredientes que faltan (como aceite, leche vegetal y agua), pues que los ponga el homenajeado, que no le vamos a dar todo hecho, no? 😀 

Por supuesto es importante no olvidaros de incluir la receta, si no el regalo acabará, en el mejor de los casos, en una repisa como decoración.  

Pues ya está, ¿a que queda chulo y resultón? Espero haberos solucionado algún que otro regalito 😊

 

viernes, 14 de febrero de 2020

Corazones de fresa ¡Feliz San Valentín!

¡Feliz San Valentín a todos! estéis o no enamorados 💘😍

La verdad es que no soy muy de "el día de tal y cual" (excepto el día del veganismo, 1 de Noviembre, aunque todos los días deberían ser días del veganismo, y también de la madre, de las mujeres, de los enamorados, de la tierra, del cumpleaños, de todo... 😊, así viviríamos intensamente, aunque ahora que lo pienso, no habría un día especial, hm....😧, no, creo que es más bonito tener un día especial para determinadas cosas, y eso no quita que vivamos intensamente o le demos, así por medio, importancia a otras cosas).

Bueno, pues me dejo de filosofías y os deseo un día lleno de rosas rojas, de corazones, de sorpresas amorosas, de miles de cursilerías (que en el fondo nos encantan, pero nos da reparo reconocerlo), hoy están permitidas, así que ¡¡a disfrutarlas!!

Y para que lo disfrutéis un poquito más, aquí os traigo un par de tartitas enamoradas que si no tenéis con quién compartirlas os las coméis las dos, porque están de rechupete.


Bueno, en realidad la receta no es nueva, sólo es una versión simplificada de estas tartitas de fresa y adaptada a dos moldecitos monísimos en forma de corazón que me compré un día para ocasiones como ésta. 

Y aquí está la receta:

Base:
30 gr harina integral de espelta
30 gr copos de avena suaves
30 gr almendras picadas
1 puntita de cuchillo de estevia
30 gr de xilitol
1 cucharadita de cremor tártaro (o levadura en polvo)
Unas gotitas de esencia de vainilla
1 pizca de sal
1 cucharada de harina de soja
30 gr aceite de girasol

Crema: 
100 gr anacardos remojados en agua durante varias horas
250 gr fresas
3 puntitas de cuchillo de estevia
50 gr xilitol
100 l leche vegetal
1 cucharadita rasa de agar-agar

Glaseado rojo: 
75 ml zumo de fruta roja (o agua con un chorrito de zumo de remolacha)
2 cucharaditas de xilitol molido
½ cucharadita rasa de agar-agar

Encendemos el horno a 180°C.

Mezclamos la harina de espelta, los copos de avena, las almendras, el crémor tártaro, la estevia, el xilitol, la esencia de vainilla y la sal. Aparte diluimos la harina de soja en 2 cucharadas de agua. Añadimos el aceite y la soja diluida a la mezcla seca. Removemos y amasamos con los dedos.

Forramos con esta masa la base de los moldecitos previamente engrasados y enharinados. Debe quedarnos de un grosor de unos 3 mm. En realidad es demasiada masa para los dos moldecitos, así que podemos usar el resto para otra base (incluso se puede congelar). Metemos en el horno durante 10 minutos.

Mientras tanto nos ponemos a hacer la crema de fresa, molemos con la batidora los anacardos sin agua, 150 gr de fresas, 50 ml de leche vegetal, la estevia y el xilitol hasta obtener una crema suave. Cortamos el resto de las fresas en pedacitos pequeños (excepto una, la más gorda, para el adorno) y lo añadimos a la crema. Aparte mezclamos 50 ml de leche vegetal con el agar-agar y lo llevamos a ebullición removiendo continuamente durante unos minutos. Lo apartamos del fuego, dejamos que se enfríe un poco y vamos echando pequeñas porciones de la crema sin dejar de remover. Inmediatamente la repartimos en los moldecitos y metemos en la nevera al menos una hora.

Antes de echar el glaseado cortamos la fresa más gorda que teníamos en dos mitades y las colocamos sobre las tartitas.

Por último hacemos el glaseado mezclando el zumo con el xilitol y el agar-agar. Lo dejamos hervir unos minutos removiendo continuamente y lo repartimos encima de cada tartita. 
Dejamos enfriar en la nevera hasta que se cuaje el glaseado.

Y ahora ya sólo queda disfrutar con mucho amor 💓💓

 
Rezept auf Deutsch

Boden: 
30 g Dinkelvollkornmehl
30 g zarte Haferflocken
30 g gemahlene Mandeln
1 x ⅛ Tsp Stevia
1 TL Xylit
1 TL Backpulver oder Weinsteinbackpulver
Einige Tropfen Vanilleextrakt oder 2-3 cm Mark aus einer Vanilleschote
1 Prise Salz
1 EL Sojamehl
30 g Sonnenblumenöl

Erdbeercreme:      
100 g Cashewsnüsse
250 g Erdbeere
3  x 1/8 Tsp Stevia
50 g Xylit
100 ml Pflanzenmilch
1 gestrichener TL Agar-Agar


Roter Guss:            
75 ml Saft vom roten Obst bzw. Wasser mit einem Schuss Rote Beten-Saft
2 TL gemahlener Xylit
½ gestrichener TL Agar-Agar

Backofen bei 180°C vorheizen.

Mehl, Haferflocken, Mandeln, Stevia, Xylit, Vanille, Salz und Backpulver mischen. Sojamehl mit 2 EL Wasser rühren. Sojamehl und Öl unter die trockene Mischung unterheben und mit den Finger kneten.

Zwei herzformigen Springformen einfetten und Teig hineindrücken. Der Boden sollte etwa 3 mm dick sein. Den Rest vom Teig kann man für einen anderen Boden benutzen oder einfach einfrieren. Im Backofen 10 Minuten vorbacken.

Für die Erdbeercreme Cashewskerne abgießen und in einem Becher mit 150 g Erdbeere, 50 ml Pflanzenmilch, Stevia und Xylit zu einer feinen Creme pürieren. Denn Rest der Erdbeeren (außer eine große für die Garnierung) in kleinen Stücken schneiden und in die Creme einrühren. In einem kleinen Topf 50 ml Pflanzenmilch mit dem Agar-Agar lösen und aufkochen (Angabe der Hersteller berücksichtigen). Den Topf von der Kochplatte ziehen und ein Teil der Creme unter ständigem Rühren unterheben. Nach und nach den Rest der Creme hinzufügen. Dann die Creme in die Formen geben und im Kühlschrank mindestens 1 Stunde abkühlen lassen.

Die große Erbdbeere in die Mitte schneiden und jede Hälfte auf ein Törtchen legen.

Zum Schluss machen wir den Guss.  Agar-Agar mit Saft bwz Wasser, Rote Betensaft und Xylit lösen und ein paar Minuten unter ständigem Rühren kochen. Auf jeden Törtchen eingießen. Mindestens 1 Stunde (am besten Übernacht) im Kühlschrank stellen. 

Und jetzt genieße die Törtchen mit Deinem Liebling 😍💓  
 


miércoles, 15 de enero de 2020

Trufas picantes de chocolate

Hola, hola!! Aún sigo viva 😊 

¿Qué tal habéis empezado el año? Sí, ya sé que voy algo atrasada, pero es que el tiempo se pone a correr y es que se queda sólo, pues no tenemos ya el 15 de Enero?! Y yo casi sigo atragantada de las uvas, ja, ja, y es que no sé si es por la falta de costumbre o que las uvas parecían más bien melones, el caso es que cuando iba por 6, ya no me cabían más y como soy de masticación lenta, quedaba descartada la opción de irlas masticando, así que seguí metiéndome uvas en la boca, que parecía que nunca iban a dar las 12, y luego pues ya no pasaban ni para atrás ni para alante, ¡ojú qué mal rato!. Los demás venga a felicitarse el año nuevo, y yo ahí luchando a brazo partido con las uvas, por lo menos me tiré 5 minutos por el reloj, pero por fin pasaron y felicité y me felicitaron y brindamos y nos reímos (bueno, eso ya antes de tomarnos las uvas, y es que reirse es absolutamente esencial).

Pues eso, espero que el numerito de las uvas no sea símbolo de lo que me espera este año, uah!

Para felicitar la Navidad pensé publicar una receta riquísima de tarta de queso con sabor a Navidad, pero me pilló el toro y decidí dejarla para Nochevieja, y... volvió a pillarme el toro. Total que con esta receta de trufas picantes os deseo a tod@s que los próximos 11 meses y medio que quedan del 2020 sean maravillosos (o al menos nos los tomemos como si lo fueran, ya se encargará el mundo de traer lo que le parezca).


Estas trufas son sumamente pecaminosas y súper fáciles de preparar. Se les puede añadir unas gotitas de esencia de naranja o de rón, lo que más os guste, y el toque de gracia se lo da el Tabasco. A ver si el nuevo año nos sale como las trufas: picante, disfrutón y hasta dulce en los momentos amargos.

Aquí va a receta:

125 gr nata vegetal (avena o soja) 
200 gr chocolate negro sin azúcar
50 gr aceite de coco
50 gr almendras molidas
Unas gotitas de esencia de naranja o de ron (o de las dos, al gusto)
Unas gotitas (pocas) de Tabasco
Cacao en polvo

Ponemos la nata a cocer, una vez que hierva la apartamos del fuego y echamos el chocolate, el aceite de coco (que normalmente estará solidificado). Removemos hasta que ambos se hayan derretido. Luego ahregamos las almendras molidas y las gotitas de esencias y de Tabasco. Mezclamos bien hasta obtener una crema homogenea.

Metemos la crema en la nevera durante varias horas para que se solidifique y podamos hacer bolitas.

Una vez pasado ese tiempo, cogemos un poco de masa con una cucharilla y vamos haciendo bolitas. En un plato llano echamos un poco de cacao en polvo y emborrizamos en él las bolitas.

¡Listas! Si podéis resisitir la tentación, dejadlas en la nevera al menos una hora, estarán aún más buenas.

Ah! y lo del Tabasco es opcional, aunque le da un toque muy interesante.



Rezept auf Deutsch

200 g zuckerfreie Zartbitterschokolade
50 g Kokosfett
50 g gemahlene Mandeln
1 paar Tropfen Orangen- oder Rumessenz (oder beide)
1 paar Tropfen Tabasco (Vorsicht! Nicht zuviel)
Kakaopulver

Sahne aufkochen und vom Herd nehmen. Schokolade und Kokosfett untermischen bis die Schokolade geschmolzen ist. Mandeln, Orangen- bzw. Rumessenz und Tabasco hinzufügen und verrühren, bis ein homogener Teig entsteht.

Teig ein paar Stunden im Kühlschrank stellen, damit die Masse fest wird.

Mit einem Teelöffel Teig abstechen und mit den Händen zu Kugeln formen. Kugeln im Kakaopulver Wälzen.

Am besten schmecken sie, wenn sie wieder gekühlt werden.
Für dieses Rezept habe ich mich von Schrot & Korn inspirieren lassen.