martes, 8 de enero de 2019

Crepes con col lombarda y soja en tiritas

Ya han pasado los Reyes Magos y han dejado regalitos porque hemos sido muy buenos. También dejaron un roscón con chocolatito caliente que estaba de rechupete (y que necesité varias horas para digerir, y es que para una vez al año que me lo tomo, pues lo disfruto a lo grande, ja, ja), y ahora resulta que también después de las fiestas hay que comer, y eso que con la típica fiebre de buenos propósitos que entra en Nochevieja pensé en plan poderosa: "voy a comer súper sano a base de smoothies", pero me parece que se van a quedar para el verano, porque es que ahora hace mucho frío ⛄

Total, que con pocas ganas de guisar y aprovechando algunos restos (que es lo que me suele pasar cuando me pongo a hacer crepes), me ha salido una receta simple y rica, y además es muy versátil porque se le pueden añadir otras cosillas, como pipas de girasol tostadas o alguna hierbecilla fresca, pero a mí me gusta simple y tal cual.


Crepes (para 4 personas)

150 gr harina integral de espelta (o harina de trigo sarraceno si las quieres sin gluten)
350 ml. leche de soja
Un poco de sal
Aceite de girasol para freírlos
 
Mezclamos bien la harina con la leche de soja y la sal con unas varillas. Debe quedarnos una mezcla líquida pero con cierto cuerpo.
 
En una sartén mediana antiadherente (la mía es de 16 cm Ø de fondo) echamos unas gotas de aceite, cuando esté caliente ponemos un poco de la mezcla en la sartén con un cucharón. La extendemos por toda la superficie rápidamente moviendo la sartén en el aire de un lado para otro (debe cubrir toda la superficie sin quedar demasiado grueso). Dejamos que se haga un momento a fuego fuerte, movemos la sartén para que el crepe se despegue, y ahora viene la parte más divertida: con un impulso rápido y seguro echamos el crepe al aire de modo que se dé la vuelta y lo recogemos hábilmente con la sartén. Si no os atrevéis, podéis simplemente darle la vuelta con una espátula. Es cuestión de probar y cogerle el tranquillo ;-)
 
A medida que vayamos haciendo los crepes, habrá que bajar un poco el fuego para que no se quemen.
 
Colocamos los crepes uno encima de otro en un plato hasta el momento de servir.

Col lombarda

½ col lombarda
1 cebolla
1 manzana
2 hojitas de laurel
Aceite de girasol
Sal
1 chorrito de vinagre de manzana

Picamos la cebolla y la rehogamos en una cacerola grande a fuego medio-bajo hasta que quede transparente.

Le quitamos el tronco a la col y la cortamos muy fina. La agregamos a la cebolla y removemos. Tapamos la cacerola.

Pelamos la manzana, le quitamos el corazón y la troceamos en láminas muy finas. La mezclamos con la col, añadimos sal, el laurel y un chorrito de vinagre y dejamos cocer a fuego medio removiendo de vez en cuando.

Probamos de vez en cuando para que nos quede al dente, que es como está más buena.

Soja en tiritas

100 gr soja texturizada en tiritas largas
Caldo vegetal
1 chorrito de salsa de soja
Aceite de girasol

Preparamos el caldo vegetal, añadimos la salsa de soja y ponemos a hervir la soja texturizada a fuego medio en una cacerola tapada. 

Cuando esté tierna le escurrimos el caldo y la rehogamos en una sartén.

Y ahora sólo nos queda emplatar. colocamos uno o dos crepes sobre un plato, los rellenamos con col y las tiritas de soja y ¡comer! 

Al gusto se le puede añadir unas pipas de girasol tostadas en la sartén y un poquito de perejil o cebollino picado.


Rezept auf Deutsch

Pfannkuchen: (für 4 Personen)

150 g Dinkelvollkornmehl (oder Buchweizenmehl für die glutenfreie Version)
350 ml Sojamilch
Salz
Olivenöl zum Braten

Mehl, Sojamilch und etwas Salz gut vermengen.

In einer Antihaftpfanne (ca. 16 cm Ø) ein paar Tropfen Öl erhitzen und dann einen Schöpflöffel voll Teig auf der Mitte der Pfanne gießen. Die Pfanne sofort hin und her bewegen, um den Teig auf die ganze Fläche zu verteilen. Den Pfannkuchen eine Weile braten, dann die Ränder lösen und die Pfanne waagerecht auf der Platte bewegen, bis der Pfannkuchen sich gelöst hat.

Und jetzt kommt der lustige Moment: Wir nehmen die Pfanne hoch von der Platte und mit einer raschen und schwungvolle Bewegung werfen wir den Pfannkuchen in die Luft, sodass er sich dreht und wir fangen ihn wieder. Es geht alles sehr schnell. Wer sich nicht traut, kann den Pfannkuchen mit einem Pfannenwender wenden und dann eine Weile weiter braten, bis er goldbraun wird. Weitere Pfannkuchen genauso machen und auf einen Teller übereinander stapeln. Hitze zwischendurch niedriger stellen.

Rotkraut:
  
½ mittelgroßer Rotkohl
1 Zwiebel
1 Apfel
2 Lorbeerblätter
Sonnenblumenöl
Salz
1 Schuss Apfelessig

Zwiebel fein hacken und in einem großen Topf mit etwas Öl glasig dünsten.

Kohl möglichst dünn schneiden. Apfel schälen und ebenfalls möglichst dünn in Scheiben schneiden.

Kohl, Apfel, Salz, Lorbeerblätter und Essig zur Zwiebel geben. Topf zudecken und beim gelegentlichen Rühren bissfest kochen lassen.

Sojageschnetzelte:

100 g Sojageschnetzelte
Gemüsebrühe
1 Schuß Sojasoße
Sonnenblumenöl 

Sojastücke in Gemüsebrühe mit Sojasoße kochen bis sie weich sind. Dann abtropfen und anschließend in einer Pfanne mit etwas Öl anbraten.

Pfannkuchen mit Rotkraut und Geschnetzelte servieren. Nach Wunsch kann man geröstete Sonnenblumenkerne zum Kraut geben und die gefüllten Pfannkuchen mit etwas Schnitlauch garnieren.

Guten Appetit!







martes, 1 de enero de 2019

¡¡ Feliz año 2019 !!

¡¡ Feliz año nuevo a todos !!  ¡¡ Qué ganas tenía de que llegara !!

¿Qué tal habéis empezado? Espero que nos hayáis atragantado con las uvas (sí, ya sé que lo digo todos los años, pero es que hay que tener cuidadito...😉). Yo no he tenido ese peligro porque he entrado en el nuevo año en el norte de Alemania, y aquí no se comen uvas, lo único que pasó fue que ya eran las 12 y no había manera humana de abrir la botella de cava, pero todo sea como eso... Espero que el 2019 sea un año simpático, lleno de cosas interesantes, de salud, de motivación, de encuentros agradables, de buenas noticias, de empatía y de que sea posible lo imposible, como estos higos al borde de un río suizo en pleno mes de Diciembre.


Este año he decidido no proponerme nada, porque todo lo que me propongo acabo no cumpliéndolo, así que a lo mejor lo cumplo sin proponérmelo.

Sobre el 2018 prefiero correr un tupido velo, leyendo los posts de los últimos años (despidiéndome con ganas del 2016 y poniendo mis esperanzas en el 2018, después de un 2017 muy decepcionante) veo que cada nuevo año lo empiezo con mucha ilusión, decepcionada del año anterior, así que voy a coger las cosas como vengan, a ver qué pasa. 

Al menos el 2019 ha empezado bien, con una comida deliciosa y toda vegana y libre de sufrimiento:


Pingüinos de aceitunas (basados en una receta del blog Cocina de Nihacc), tartaletas rellenas de setas y no-pollo, tomates rellenos de ensaladilla rusa, hamburguesitas de judías pintas y de quinoa, ensalada de arenques sin arenques (receta típica del norte de Alemania, pero en este caso los arenques se convirtieron en remolacha), ensaladilla de pasta y cacahuetes, rollitos de calabacín rellenos de queso fresco (¡un exitazo!) y pan casero de varios tipos. Nos pusimos púos. Mi (primer) plato quedó algo así:


y sucedió que a nadie le quedaba sitio para las pastitas (que son los dulces típicos de Navidad por estas tierras, y que me tiré una semana entera haciendo porque yo es que cuando me pongo no hay quien me pare):


Vaya, se sirven discretamente tal que así:

Ñam, ñam...!!
Bueno, y aparte de comer, cantamos, nos reímos un montón y algunas cosas más, al final alguien consiguió abrir la botella de cava y todos contentos.

Y como digo, el resto se queda en el pasado, ahora empieza un nuevo año para vivirlo a tope, así que ¿a qué estamos esperando?

¡¡ Feliz año nuevo a todos !!

und vielen Dank an Maria, Heinrich und alle, die diesen Abend mit uns gefeiert haben. Wir haben gut angefangen 😊