viernes, 14 de febrero de 2020

Corazones de fresa ¡Feliz San Valentín!

¡Feliz San Valentín a todos! estéis o no enamorados 💘😍

La verdad es que no soy muy de "el día de tal y cual" (excepto el día del veganismo, 1 de Noviembre, aunque todos los días deberían ser días del veganismo, y también de la madre, de las mujeres, de los enamorados, de la tierra, del cumpleaños, de todo... 😊, así viviríamos intensamente, aunque ahora que lo pienso, no habría un día especial, hm....😧, no, creo que es más bonito tener un día especial para determinadas cosas, y eso no quita que vivamos intensamente o le demos, así por medio, importancia a otras cosas).

Bueno, pues me dejo de filosofías y os deseo un día lleno de rosas rojas, de corazones, de sorpresas amorosas, de miles de cursilerías (que en el fondo nos encantan, pero nos da reparo reconocerlo), hoy están permitidas, así que ¡¡a disfrutarlas!!

Y para que lo disfrutéis un poquito más, aquí os traigo un par de tartitas enamoradas que si no tenéis con quién compartirlas os las coméis las dos, porque están de rechupete.


Bueno, en realidad la receta no es nueva, sólo es una versión simplificada de estas tartitas de fresa y adaptada a dos moldecitos monísimos en forma de corazón que me compré un día para ocasiones como ésta. 

Y aquí está la receta:

Base:
30 gr harina integral de espelta
30 gr copos de avena suaves
30 gr almendras picadas
1 puntita de cuchillo de estevia
30 gr de xilitol
1 cucharadita de cremor tártaro (o levadura en polvo)
Unas gotitas de esencia de vainilla
1 pizca de sal
1 cucharada de harina de soja
30 gr aceite de girasol

Crema: 
100 gr anacardos remojados en agua durante varias horas
250 gr fresas
3 puntitas de cuchillo de estevia
50 gr xilitol
100 l leche vegetal
1 cucharadita rasa de agar-agar

Glaseado rojo: 
75 ml zumo de fruta roja (o agua con un chorrito de zumo de remolacha)
2 cucharaditas de xilitol molido
½ cucharadita rasa de agar-agar

Encendemos el horno a 180°C.

Mezclamos la harina de espelta, los copos de avena, las almendras, el crémor tártaro, la estevia, el xilitol, la esencia de vainilla y la sal. Aparte diluimos la harina de soja en 2 cucharadas de agua. Añadimos el aceite y la soja diluida a la mezcla seca. Removemos y amasamos con los dedos.

Forramos con esta masa la base de los moldecitos previamente engrasados y enharinados. Debe quedarnos de un grosor de unos 3 mm. En realidad es demasiada masa para los dos moldecitos, así que podemos usar el resto para otra base (incluso se puede congelar). Metemos en el horno durante 10 minutos.

Mientras tanto nos ponemos a hacer la crema de fresa, molemos con la batidora los anacardos sin agua, 150 gr de fresas, 50 ml de leche vegetal, la estevia y el xilitol hasta obtener una crema suave. Cortamos el resto de las fresas en pedacitos pequeños (excepto una, la más gorda, para el adorno) y lo añadimos a la crema. Aparte mezclamos 50 ml de leche vegetal con el agar-agar y lo llevamos a ebullición removiendo continuamente durante unos minutos. Lo apartamos del fuego, dejamos que se enfríe un poco y vamos echando pequeñas porciones de la crema sin dejar de remover. Inmediatamente la repartimos en los moldecitos y metemos en la nevera al menos una hora.

Antes de echar el glaseado cortamos la fresa más gorda que teníamos en dos mitades y las colocamos sobre las tartitas.

Por último hacemos el glaseado mezclando el zumo con el xilitol y el agar-agar. Lo dejamos hervir unos minutos removiendo continuamente y lo repartimos encima de cada tartita. 
Dejamos enfriar en la nevera hasta que se cuaje el glaseado.

Y ahora ya sólo queda disfrutar con mucho amor 💓💓

 
Rezept auf Deutsch

Boden: 
30 g Dinkelvollkornmehl
30 g zarte Haferflocken
30 g gemahlene Mandeln
1 x ⅛ Tsp Stevia
1 TL Xylit
1 TL Backpulver oder Weinsteinbackpulver
Einige Tropfen Vanilleextrakt oder 2-3 cm Mark aus einer Vanilleschote
1 Prise Salz
1 EL Sojamehl
30 g Sonnenblumenöl

Erdbeercreme:      
100 g Cashewsnüsse
250 g Erdbeere
3  x 1/8 Tsp Stevia
50 g Xylit
100 ml Pflanzenmilch
1 gestrichener TL Agar-Agar


Roter Guss:            
75 ml Saft vom roten Obst bzw. Wasser mit einem Schuss Rote Beten-Saft
2 TL gemahlener Xylit
½ gestrichener TL Agar-Agar

Backofen bei 180°C vorheizen.

Mehl, Haferflocken, Mandeln, Stevia, Xylit, Vanille, Salz und Backpulver mischen. Sojamehl mit 2 EL Wasser rühren. Sojamehl und Öl unter die trockene Mischung unterheben und mit den Finger kneten.

Zwei herzformigen Springformen einfetten und Teig hineindrücken. Der Boden sollte etwa 3 mm dick sein. Den Rest vom Teig kann man für einen anderen Boden benutzen oder einfach einfrieren. Im Backofen 10 Minuten vorbacken.

Für die Erdbeercreme Cashewskerne abgießen und in einem Becher mit 150 g Erdbeere, 50 ml Pflanzenmilch, Stevia und Xylit zu einer feinen Creme pürieren. Denn Rest der Erdbeeren (außer eine große für die Garnierung) in kleinen Stücken schneiden und in die Creme einrühren. In einem kleinen Topf 50 ml Pflanzenmilch mit dem Agar-Agar lösen und aufkochen (Angabe der Hersteller berücksichtigen). Den Topf von der Kochplatte ziehen und ein Teil der Creme unter ständigem Rühren unterheben. Nach und nach den Rest der Creme hinzufügen. Dann die Creme in die Formen geben und im Kühlschrank mindestens 1 Stunde abkühlen lassen.

Die große Erbdbeere in die Mitte schneiden und jede Hälfte auf ein Törtchen legen.

Zum Schluss machen wir den Guss.  Agar-Agar mit Saft bwz Wasser, Rote Betensaft und Xylit lösen und ein paar Minuten unter ständigem Rühren kochen. Auf jeden Törtchen eingießen. Mindestens 1 Stunde (am besten Übernacht) im Kühlschrank stellen. 

Und jetzt genieße die Törtchen mit Deinem Liebling 😍💓  
 


miércoles, 15 de enero de 2020

Trufas picantes de chocolate

Hola, hola!! Aún sigo viva 😊 

¿Qué tal habéis empezado el año? Sí, ya sé que voy algo atrasada, pero es que el tiempo se pone a correr y es que se queda sólo, pues no tenemos ya el 15 de Enero?! Y yo casi sigo atragantada de las uvas, ja, ja, y es que no sé si es por la falta de costumbre o que las uvas parecían más bien melones, el caso es que cuando iba por 6, ya no me cabían más y como soy de masticación lenta, quedaba descartada la opción de irlas masticando, así que seguí metiéndome uvas en la boca, que parecía que nunca iban a dar las 12, y luego pues ya no pasaban ni para atrás ni para alante, ¡ojú qué mal rato!. Los demás venga a felicitarse el año nuevo, y yo ahí luchando a brazo partido con las uvas, por lo menos me tiré 5 minutos por el reloj, pero por fin pasaron y felicité y me felicitaron y brindamos y nos reímos (bueno, eso ya antes de tomarnos las uvas, y es que reirse es absolutamente esencial).

Pues eso, espero que el numerito de las uvas no sea símbolo de lo que me espera este año, uah!

Para felicitar la Navidad pensé publicar una receta riquísima de tarta de queso con sabor a Navidad, pero me pilló el toro y decidí dejarla para Nochevieja, y... volvió a pillarme el toro. Total que con esta receta de trufas picantes os deseo a tod@s que los próximos 11 meses y medio que quedan del 2020 sean maravillosos (o al menos nos los tomemos como si lo fueran, ya se encargará el mundo de traer lo que le parezca).


Estas trufas son sumamente pecaminosas y súper fáciles de preparar. Se les puede añadir unas gotitas de esencia de naranja o de rón, lo que más os guste, y el toque de gracia se lo da el Tabasco. A ver si el nuevo año nos sale como las trufas: picante, disfrutón y hasta dulce en los momentos amargos.

Aquí va a receta:

125 gr nata vegetal (avena o soja)

200 gr chocolate negro sin azúcar
50 gr aceite de coco
50 gr almendras molidas
Unas gotitas de esencia de naranja o de ron (o de las dos, al gusto)
Unas gotitas (pocas) de Tabasco
Cacao en polvo

Ponemos la nata a cocer, una vez que hierva la apartamos del fuego y echamos el chocolate, el aceite de coco (que normalmente estará solidificado). Removemos hasta que ambos se hayan derretido. Luego ahregamos las almendras molidas y las gotitas de esencias y de Tabasco. Mezclamos bien hasta obtener una crema homogenea.

Metemos la crema en la nevera durante varias horas para que se solidifique y podamos hacer bolitas.

Una vez pasado ese tiempo, cogemos un poco de masa con una cucharilla y vamos haciendo bolitas. En un plato llano echamos un poco de cacao en polvo y emborrizamos en él las bolitas.

¡Listas! Si podéis resisitir la tentación, dejadlas en la nevera al menos una hora, estarán aún más buenas.

Ah! y lo del Tabasco es opcional, aunque le da un toque muy interesante.



Rezept auf Deutsch

200 g zuckerfreie Zartbitterschokolade
50 g Kokosfett
50 g gemahlene Mandeln
1 paar Tropfen Orangen- oder Rumessenz (oder beide)
1 paar Tropfen Tabasco (Vorsicht! Nicht zuviel)
Kakaopulver

Sahne aufkochen und vom Herd nehmen. Schokolade und Kokosfett untermischen bis die Schokolade geschmolzen ist. Mandeln, Orangen- bzw. Rumessenz und Tabasco hinzufügen und verrühren, bis ein homogener Teig entsteht.

Teig ein paar Stunden im Kühlschrank stellen, damit die Masse fest wird.

Mit einem Teelöffel Teig abstechen und mit den Händen zu Kugeln formen. Kugeln im Kakaopulver Wälzen.

Am besten schmecken sie, wenn sie wieder gekühlt werden.
Für dieses Rezept habe ich mich von Schrot & Korn inspirieren lassen.