sábado, 13 de febrero de 2016

Bombones veganos de San Valentín

Este año estoy romántica y me apetece mimarme y que me mimen, así que como no tengo a nadie que me haga bombones, pero sí que se pone muy romántico con ellos (espero, ja, ja), pues me he puesto manos a la obra.

En realidad son muy fáciles, pero hay que ponerse, porque más que nada son pejigueras, con eso de esperar, rellenar, volver a esperar, etc...


Y como es un día muy especial, hoy la receta va doble :-)

Bombones tipo Bounty

100 gr chocolate negro sin azúcar (en tableta o en pepitas)
Coco rallado
Nata vegana
Azúcar de abedúl (xilitol) molido con el molinillo de café
Un molde para bombones en forma de corazones

Partimos el chocolate (si usamos chocolate en tableta) y lo derretimos al baño maría. Rellenamos el molde y lo volcamos de nuevo sobre el recipiente para recoger el chocolate sobrante. Así se queda el chocolate pegado al molde y a su vez hueco, para poder rellenar los bombones. Metemos el molde en la nevera hasta que se endurezca el chocolate.

Mientras tanto mezclamos coco rallado con algo de azúcar de abedúl y un chorrito de nata vegana. Debe quedarnos una masa manejable y no demasiado líquida. Si queremos darle un color rosado (por aquello de San Valentín), le echamos unas gotitas de zumo de remolacha (un otro alimento rojo). Si os gusta mezclar sabores, podéis añadir fresa o frambuesa machacada, pero cuidando de que no quede demasiado líquido.

Sacamos el molde de la nevera. Rellenamos los bombones y cubrimos con más chocolate derretido. Volvemos a meter en la nevera y esperamos varias horas (a ser posible durante la noche) antes de desmoldar.

Así son por dentro

Tabletitas de chocolate blanco

100 gr manteca de cacao
3-4 gotitas de esencia de vainilla
50 gr azúcar de abedúl molida con el molinillo de café
1½ cucharadas de leche vegetal en polvo (yo he usado de coco porque no lleva azúcar)
Chocolate negro sin azúcar para la decoración
Moldes para magdalenas en forma de corazón

Derretimos la manteca de cacao al baño maría. Aparte mezclamos en un bol el azúcar de abedúl con la leche en polvo y la vainilla. Agregamos poco a poco la manteca derretida y batimos.

Vertemos la mezcla en el fondo de los moldes (sólo unos milímetros). Con cuidado pintamos unas rayas con chocolate negro derretido (podemos usar un poco de los bombones anteriores) y con un palillo de dientes hacemos rayas perpendiculares hacia arriba y hacia abajo para conseguir el dibujo veteado.

Metemos en la nevera durante varias hojas hasta que se haya endurecido. Desmoldamos con cuidado.

Y los disfrutamos con mucho amor a solas o en compañía (es algo cursilito, pero este día está permitido ser cúrsiles)  :-))

Ah! y si queréis regalarlos, no olvidéis poner algo rojo ;-) Por cierto, que cuando chica procuraba no ponerme nada rojo ese día, porque era signo de estar enamorado, y daba vergüenza, ja, ja.




¡¡ FELIZ SAN VALENTÍN !! Dejaros mimar o mimaros a vosotras mismas :-))





6 comentarios :

  1. ¡Hola Rocío! Los rellenos de fresa y frambuesa tienen una pinta explosiva; menos mal que eso de inventarme excusas se me da fenomenal y ya tengo pensada una para hacerlos sin remordimientos :-)) Un beso!

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    1. Pues así podrás disfrutar el doble, Eva ;-)
      Besos!!

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  2. Qué bombones más chulos!!!
    Lástima que los leí después de San Valentín, pero cualquier excusa es buena para comer bombones :P
    Hice bombones blancos, negros, con coco y aceite de coco,... pero nunca probé a hacer bombones rellenos... Voy a probar con tu receta, espero no hacer un estropicio, jeje ^_^
    Un besito!!!!

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    1. El truco está en el chocolate (lógicamente, je, je), vaya, me refiero a que debe tener la temperatura adecuada para que no se descomponga en sus diferentes elementos (puedes ver un tutorial sobre como atemperar el chocolate en el blog Gastronomía Vegana, aunque yo no me complico tanto, pero es que poco a poco le he cogido el truco ;-)).
      Si te salen ricos me avisas.
      Un besote!!

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  3. Estoy impresionada con tus bombones!!! Yo nunca he pensado en hacerlos porque siempre he pensado que eran algo superdifícil de hacer.
    Así que, lo único que tengo que conseguir es un molde y seguir tu receta.
    Que por cierto, has usado la palabra "pepita", jejeje... yo también evitaba llevar algo rojo en San Valentín, para que nadie pensase que tenía noviete, jaja... Un besito hermosa!!!

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    1. Lo de los bombones es un gustazo o un chasco, según como salgan. Como le digo a Celia, es importante la temperatura del chocolate (pero vaya, que yo lo hago a ojo, que una vez estuve a punto de comprarme un termómetro para chocolate, y cuando ví el precio decidí usar la intuición ;-)). Para empezar procura comprar un molde sin muchos recovecos, así es más fácil de desmoldar. Y también es importante que al echar el chocolate en el molde y luego vaciarlos, se quede el chocolate pegado en las paredes de los moldecitos. Prueba y ya me dirás, yo los relleno de todo lo que se me ocurre. Los de chocolate blanco no están tan buenos, y es que se suele comparar el sabor con el chocolate blanco no vegano, y no saben igual. De hecho, el otro día hablando con alguien me comentó que todavía no ha probado un chocolate blanco vegano que esté realmente bueno (esto me consuela un poco, snif!).
      Besos!!

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