miércoles, 18 de junio de 2014

Supermercado vegano Veganz

Hace unos meses me dí una vueltecilla por Berlín y descubrí cosas muy interesantes, algunas de ellas ya os las comenté aquí y aquí, ¿os acordáis?

Bueno, pues hoy me toca presentaros la cadena de supermercados veganos Veganz. Hagamos un poco de historia: 


La primera tienda Veganz se fundó en 2011 en la Schievelbeiner Straße en Berlin. El creador de la idea fue Jan Bredack, exitoso manager de Mercedes-Benz, que después de sufrir un burn-out decidió cambiar de vida, se hizo vegano y se dió cuenta de que la vida merece ser vivida y defendida, por lo que se propuso extender la forma de vida vegana a través de este proyecto, que no se reduce únicamente a la cadena de supermercados, sino que incluye la colaboración en proyectos que favorezcan un trato justo y ético respecto a las personas, los animales y el medio ambiente, aparte de ofrecer catering, talleres de cocina y participar en eventos variados.

El supermercado ofrece una enorme variedad de productos de alimentación para personas y animales, así como cosmética, productos de limpieza y libros. Todo es vegano y lo que más atrae es la variedad, con por ejemplo más de 100 clases diferentes de quesos veganos:


tartas crudas y helados:


"carnes" y delicatessen para la barbacoa:


"pescado" y "gambas":


frutas y verduras biológicas,  cereales y semillas a granel


y muchas cosas más.

Desde entonces Veganz, con su lema "wir lieben leben" ("amamos la vida") y "yes ve gan" (que es algo así como "yes we can", pero en vegano ;-)) ha instalado nuevas tiendas en Berlin-Friedrichshain  (Warschauerstrasse 33)


Hamburgo (Schützenstr. 21), Frankfurt am Main (Spessartstr. 2),  y Munich (Baldestr.21)

Además tiene previsto abrir nuevas filiales en Leipzig y Essen en Alemania y en Praga.  

Y ahora viene la parte divertida. La semana pasada nos invitaron a la inauguración de la filial en Viena en la Margaretenstr. 44


Probamos unas cosas riquísimas, y con tanto probar se me olvido hacer fotos. Pillé a este casi de refilón ¡qué despiste!,  ;-)


Nos alegramos de volver a ver a Felix Hnat y poder felicitarle porque por fin ha terminado positivamente el largo e injusto proceso al que les sometieron (a él y otros activistas veganos en Austria) durante varios años y que les ha costado no sólo tiempo y dinero, sino que ha marcado sus vidas probablemente para siempre. Pero ¡arriba los corazones, que al final todo ha salido bien!

A la derecha Felix y Jan

También conocimos a Timo Hildebrand (antiguo jugador del FC Valencia FC y de la selección alemana)


y otros "peces gordos" (en el mejor sentido de la palabra ;D):

Karl Schillinger, propietario del restaurante vegano Schillinger en Großmugl, cerca de Viena

y Patrick Baboumian, el hombre más fuerte de Europa, vegano y simpático

También estaban Thomas Reichel y Dirk Zimmermann de la zapatería vegana Avesu y Jasmin Schister de la tienda de ropa y cosmética natural y ecológica Muso Koroni. 

Fue un evento de lo más animado, interesante, divertido, enriquecedor, en fin todo muy bien, ¿qué más os voy a contar?, y hasta pude aprovechar para hacer unas comprillas ;-)

domingo, 15 de junio de 2014

Rollitos de patata con hierbas silvestres

Aquí traigo una nueva receta con hierbas silvestres. Se trata de un brazo de gitano cortado en rodajitas y adornado con muchas flores (por supuesto también silvestres). 

Es un plato muy refrescante y vistoso que adorna de maravilla las fiestas de verano. Se puede preparar el día anterior y adornar antes de servir.

 
¾ kg patatas
Leche de soja
Aceite de oliva
Nuez moscada
1 buen puñado de hierbas silvestres por ejemplo: pie de cabra (podagraria), diente de león, llantén, acedera, pié de león (no coger muchas de las hierbas amargas)
100 gr tofu
1 diente de ajo
Zumo de limón
Sal
Levadura de cerveza (opcional)
Algunas flores de chirivita, diente de león, hiedra terrestre, borraja u otras flores comestibles

Cortamos el tofu en daditos pequeños y lo ponemos a macerar durante una hora con sal, zumo de limón, algo de agua (para que no quede demasiado ácido) y un poco de levadura de cerveza (opcional).

Lavamos y cocemos las patatas hasta que estén tiernas. Luego las pelamos y machacamos, añadimos un chorrito de leche de soja, otro de aceite de oliva, algo de sal y nuez moscada. Mezclamos bien hasta obtener un puré suave pero con cuerpo (que no se pegue). Extendemos el puré sobre un trozo de film de plástico de cocina formando un rectángulo de 1 cm de grosor aproximadamente.

Lavamos las hierbas y las pasamos por la batidora junto con una parte del tofu y el diente de ajo. Añadimos un poco de leche de soja o de agua si está demasiado espeso, pero cuidando de que no nos quede demasiado líquido, ya que vamos a rellenar el rollo de patata con esta mezcla). Agregamos el resto del tofu, mezclamos bien y extendemos la crema sobre el puré de patata. Con ayuda del plástico vamos enrollando cuidadosamente. Liamos el rollo en el plástico y lo metemos en la nevera durante una hora.

Pasado este tiempo cortamos el rollo en rodajas de unos 2 cm de grosor y las vamos colocando en una fuente de servir. Adornamos al libre albedrío con las flores, y listo para servir.

Esta foto es del taller de cocina con hierbas silvestres

domingo, 8 de junio de 2014

Tartitas con mousse de fresa. ¡Felicidades Rocíos!

Hoy es mi santo y el de todas las Rocíos, aunque las buenas rocieras lo celebran el lunes de Pentecostés. Es un santo muy chulo, porque cada año cae en un día distinto.

Así que he decidido regalarme estas tartitas con mousse de fresa, y esta vez, por ser mi santo ¡va con receta!, a pesar de ser algo laboriosas (ya sabéis que el objetivo de mis recetas es que sean fácil de preparar).


La receta está inspirada en la tarta con mousse de frutilla de los chicos de Dimensión vegana (un blog super inspirador con recetas increíbles).

Aquí va mi receta:
 
Bizcocho:
200 gr harina integral de espelta
100 gr avellanas molidas
2 cucharadas de cacao en polvo
4 puntitas de cuchillo de estevia
60 gr xilitol
1 cucharadita de canela en polvo
Esencia de vainilla
1 sobrecito de levadura en polvo
1 pizca de sal
1/8 l. vino tinto
80 gr aceite de girasol
100 ml leche vegetal

Mermelada de albaricoque:
100 gr albaricoques secos (orejones)
1 puntita de cuchillo de estevia
1 cucharadita de xilitol

Mousse:
100 gr anacardos remojados en agua durante varias horas
250 gr fresas
3 puntitas de cuchillo de estevia
50 gr xilitol
100 ml leche vegetal
1 cucharadita rasa agar-agar

Glaseado rojo:
150 ml zumo de fruta roja (o agua con un chorrito de zumo de remolacha)
1 puntita de cuchillo de estevia
1 cucharadita rasa de agar-agar

Para hacer esta receta no debemos olvidarnos de remojar los anacardos varias horas antes (mínimo 6 horas) y los orejones (mínimo una hora).

Primero hacemos el bizcocho. Encendemos el horno a 180°.

Mezclamos la harina, las avellanas, el cacao, la estevia, el xilitol, la canela, la levadura, la sal y la vainilla. Luego añadimos el aceite, el vino y la leche, removiendo continuamente.

Vertemos la mezcla en un molde redondo (unos 24 cm Ø) o cuadrado (22 x 22 cm) y lo metemos en el horno a 180° durante 30-35 minutos. Pinchamos con un palillo de madera y si sale limpio está el bizcocho listo. Lo dejamos enfriar antes de seguir trabajando.

Hacemos la mermelada pasando por la batidora los orejones escurridos con la estevia y el xilitol.

Una vez enfriado el bizcocho cortamos bizcochos más pequeños con un molde. Sólo debemos cortar tantos bizcochitos como moldes tengamos, ya que los necesitaremos para seguir trabajando.

Ahora cortamos cada bizcochito por la mitad horizontalmente y los rellenamos de mermelada. Volvemos a meterlos en los moldes y apretamos un poco.

Para hacer la mousse de fresa molemos con la batidora los anacardos sin agua, 150 gr de fresas, 50 ml de leche vegetal, la estevia y el xilitol hasta obtener una crema suave. Cortamos el resto de las fresas en pedacitos pequeños (excepto dos o tres para el adorno) y lo añadimos a la crema. Aparte mezclamos 50 ml de leche vegetal con el agar-agar y lo llevamos a ebullición removiendo continuamente durante unos minutos. Lo apartamos del fuego y echamos un poco de la crema sin dejar de remover. Poco a poco vamos añadiendo todas la crema y la repartimos en seguida en los moldes con el bizcocho relleno. Metemos en la nevera al menos una hora.

Por último hacemos el glaseado mezclando el zumo con la estevia y el agar-agar. Lo dejamos hervir unos minutos removiendo continuamente y lo repartimos encima de cada tartita. Podemos decorar con unas hojitas de menta (o de melisa) y media fresa. Lo dejamos enfriar en la nevera hasta que se cuaje.


 Y de nuevo ¡muchas felicidades a todas las Rocíos!

miércoles, 4 de junio de 2014

La otra cara

Todo lo que tiene una parte de delante también tiene una parte de atrás. Así es en este mundo dualista. Aunque todo es relativo y según desde donde se mire ;-).

¿Os acordáis de aquellas mariposas primaverales que me sorprendieron una mañana?, ¡sí, éstas!


bueno, pues esto es la parte de delante, vaya, cuando la ventana está cerrada, porque para los que aún no lo sepáis, se trata de contraventanas, y luego, cuando se abre y doblamos para acá y para allá nos encontramos con esto:

a la izquierda
y a la derecha
Ya os las enseñaré cuando me las monten, ¡qué ganas tengo de verlas listas!

jueves, 29 de mayo de 2014

Rollitos de calabacín con ricotta de tofu

Ay, ay,ay!, este mes me ha pillado el toro y las chicas de Veganiza al Chef se me han adelantado con la publicación de las recetas. Este mes tocaba veganizar los "rollitos de cecina con queso ricotta" de sor Lucia Caram, que es una monja muy moderna, pero que (todavía) no es vegana.


Aquí va mi versión:

1 calabacín mediano
Salsa de soja
Zumo de remolacha
100 gr tofu
1½ cucharadas de levadura de cerveza
2 cucharaditas de zumo de limón
1 cucharadita de ralladura de limón biológico
1 cucharada de aceite de oliva
60 ml agua
1 tomate
Sal
Pimienta
Hojas de rúcola o de lechuga rizada

Lavamos el calabacín, le quitamos los extremos y lo cortamos en láminas finas con un cortador de patatas o similar. Luego lo ponemos a macerar en una mezcla de salsa de soja rebajada con agua (para que no quede demasiado salada. Podemos probar con un dedo) y un buen chorro de zumo de remolacha. Lo dejamos al menos una hora, dándoles vueltas de vez en cuando.

Aparte hacemos el relleno. En el vaso de la batidora mezclamos el tofu con la levadura de cerveza, el zumo de limón, el aceite, el agua, sal y pimienta hasta obtener una crema suave (a mí me quedó un poco líquida de más). Luego añadimos la ralladura de limón. Le quitamos las pipas al tomate para que no tenga demasiado líquido, y lo cortamos en daditos pequeños. Lo agregamos a la crema y mezclamos bien. También se pueden usar tomates secos, pero es que yo no tenía.

Ahora sacamos las láminas de calabacín y las escurrimos cuidadosamente con los dedos para que suelten la mayor cantidad de líquido posible pero queden algo brillantes. Ponemos un montoncito de crema en un extremo y enrollamos (empezando por la parte del relleno). En una fuente colocamos las hojas de rúcula o de lechuga y situamos los rollitos decorativamente.Si sois observador@s os daréis cuenta de que yo he usado hojitas de diente de león.

Queda muy bonito para una fiesta como entrante o en un bufé.

¿A que casi parecen de  jamón? je, je

martes, 27 de mayo de 2014

Mermelada de fresa

¿Habéis disfrutado de las fresas?, espero que sí, y es que estás frutillas tan ricas duran tan poco que como te descuides te quedas sin probarlas. En el centro de Europa maduran más tarde y aquí me tenéis dándome el gusto de comerlas de todas las maneras, crudas, en mermelada, en tartitas, en el müsli del desayuno y en lo que me pille, que no sé qué tienen las fresas, que son pura tentación.

Fresitas de mi huerto
La mermelada de fresa es muy fácil y se puede hacer sin azúcar. Yo aprovecho las fresas que están casi demasiado maduras para comerlas tal cual.


500 gr fresas
2 puntitas de cuchillo de estevia
75 gr xilitol
1 cucharadita de agar-agar

Lavamos, cortamos las fresas y las cocemos en una cacerola con un poquito de agua, la estevia y el xilitol hasta que estén tierna y se hay reducido el agua. Casi al final de la cocción añadimos el agar-agar. Podemos dejarla tal cual o darle unos "toques” de batidora. Echamos la mermelada caliente en botes de cristal esterilizados, cerramos y ponemos los botes bocabajo para que se haga el vacío. Una vez abierto el bote conviene consumirla en el plazo de una semana, ya que si no fermenta.

Los botes podemos estirilizarlos fácilmente llenándolos de agua hierviendo (no olvidar la tapadera y el borde). Tiramos el agua y los dejamos secar bocabajo.


Como merienda o desayuno acompañando a unos bollitos caseros de espelta no puede estar más rica.

viernes, 16 de mayo de 2014

Taller de cocina vegana con hierbas silvestres

Ayer hicimos un taller de cocina vegana con hierbas silvestre, ¡qué divertido!

Primero había que coger las hierbas, a ver cuántas conocéis:

(Soluciones al final del post)

Luego las clasificamos:

Y por fin nos pusimos a la tarea:
Cortando tofu para el rollo de patatas con ajo de oso

Picando picando hierbas para la salsa de los espaguetis de calabacín

Removiendo la sopita de hierbas
Extendiendo el relleno del rollo de patatas


Volviendo la tortilla de ortigas

Total, que no nos aburrimos, y luego nos recompensamos a nosotras mismas con una suculenta cena:

(De la sopa no hay foto, pero ya la conocéis de aquí)

Tortilla de ortigas

Espaguetis de calabacín con salsa de hierbas y semillas


Rollitos de patata con ajo de oso adornado con flores de diente de león, chirivita y hiedra terrestre


Y de postre panna cotta de melisa con fresas y menta


A l@s que hayáis acertado  todas las hierbas os invito a cenar


Soluciones:
1. Diente de león                          4. Podagraria o pie de cabra                7. Llantén              
2. Acedera                                   5. Hiedra terrestre
3. Ortigas                                    6. Melisa

Sí, ya sé que no era fácil porque están algo pequeñas, pero seguro que habéis acertado más de una, ¿a que sí?

miércoles, 14 de mayo de 2014

Sopa de hierbas silvestres

¿Qué tal el tiempo por ahí?, aquí más bien fresquete, así que apetece una sopita, que "hace el estómago". Y como me pilláis en mi fiebre de hierbas silvestres, pues aquí va mi sopita anticrisis de hierbas varias, que está de buena...! ;-) 

Es una sopa muy nutritiva, ecológica, sanísima y anticrisis (ya que casi todo se puede encontrar gratis en el campo). Ayuda a mantenerse en forma, respirar aire puro y combatir el aburrimiento. Así que hoy en vez de ir de compras al super vamos a dar un paseito por el campo, que es más divertido.


Necesitamos:
Un buen puñado de diferentes hierbas silvestres, por ejemplo
pie de cabra (podagraria), diente de león, llantén, acedera, alquémila (no coger muchas de las hierbas amargas). Coged las hierbas que encontréis siempre que sepáis qué son.
Algunas flores de chirivita
2 o 3 puñados grandes de ortigas
1 cebolla
1 diente de ajo
Aceite de oliva o girasol
1 cucharada de harina
1 cucharada de pimentón dulce
1 l. de caldo vegetal
Cilantro
Sal
Pimienta

Lavamos las hierbas y las picamos menudo. Lavamos las ortigas por separado y las picamos a tiras finas (recomiendo usar guantes de goma).

Picamos la cebolla y el ajo y los freímos a fuego lento hasta que la cebolla esté transparente. Rehogamos la harina y vamos echando el caldo poco a poco removiendo. Cocemos la ortiga en la sopa durante 5 a 10 minutos, lo justo para que esté agradable de comer. Añadimos el pimentón, el cilantro, la pimienta y rectificamos de sal. Apartamos la sopa del fuego y agregamos las hierbas silvestres. Decoramos con flores de chirivita (que por supuesto también se comen ;-))

¡Y a comer! ¡Buen provecho!



jueves, 8 de mayo de 2014

Ensalada de patatas con diente de león

Aprovechando que estamos en primavera y las hierbas crecen que es un primor, ¿qué mejor ocasión que está para alimentarnos de forma sana?

No paro de coger hierbas silvestres, y es que no puedo resistir la tentación, y ¡hay tantas formas de prepararlas!..., aunque yo en esto soy muy simple y picaditas y aliñadas con aceite, vinagre y sal ya me gustan. Pero hoy vamos a añadirles unas patatitas. 


El diente de león es vegano (a pesar del nombre) y nadie sufre, ni siquiera las plantas, ya que sólo arrancaremos algunas hojas y flores. Esta es la época ideal para usarla en ensalada, ya que las hojas están aún tiernas y no son tan amargas (pero sí un poco, si no no sería diente de león). Aparte de la sustancia amarga llamada taraxin (que no sé traducir) contiene gran cantidad de hierro, calcio y vitaminas A y C. 

Se trata de una planta depurativa, diurética y muy buena para el hígado y el estómago.

Y sin más, aquí tenemos la ensalada:


¾ kg patatas
1 puñado grande de diente de león (yo le puse demasiado poco)
Algunas flores de diente de león
Sal
Aceite de oliva
Vinagre de manzana
Cebolla o ajo (al gusto)

Lavamos y cocemos las patatas enteras hasta que estén tiernas.

Mientras se cuecen las patatas lavamos y picamos muy finas las hojas de diente de león. Picamos muy pequeñito el ajo (o la cebolla lo que más o guste) y lo mezclamos con las hojas picadas.

Si las patatas son biológicas se pueden comer con piel, si no (o si no os gusta la piel) las pelamos en caliente cuidando de no quemarnos, las cortamos en rodajas y las aliñamos inmediatamente con la sal, el aceite y el vinagre. El secreto de una buena ensalada de patatas está en aliñarla en caliente.

Cuando las patatas estén frías las mezclamos con las hojas picadas y decoramos con las flores. Sano, bonito, rico y fácil de preparar, ¿quién da más?
 

sábado, 3 de mayo de 2014

Sorpresa de primavera

La vida nos trae muchas sorpresas. El otro día al levantarme por la mañana voy y me encuentro esto:


¡ay qué alegría, ya vuelven las mariposas!

Después del frío invierno parece que ya se atreven a salir. Me muero de ganas de verlas montadas en mis ventanas. De momento me conformo con posar junto a ellas ;-)