jueves, 19 de marzo de 2015

Borsch (sopa ruso-ucraniana de remolacha)

Hoy es oficialmente el último día de invierno, yupi!! Así que antes de que sea tarde quiero traeros la última de mis sopas calentitas para los días de frío (que conste que por aquí todavía hay nieve, eh?)

Se trata de una sopa ruso-ucraniana cuya base es la remolacha y la col. La receta es auténtica de una chica rusa, aunque yo le he picado también un ajito (y es que como tenga que atenerme al cien por cien a una receta, reviento, ¿qué le vamos a hacer? es mi vena rebelde que ni a los 50 y pico se pierde. Ay, no!, se me olvidaba que el otro día cumplí 22, ja, ja. Lo que más me gusta de cumplir años, aparte de soplar las velas y celebrarlo, es que le estoy perdiendo la vergüenza a muchas cosas y me tomo la vida sin tanto dramatismo, lo cual es mucho más divertido :-)). A los 18 escribía unas dramones increíbles y a la gente de mi clase les encantaba que los leyera en clase de literatura, incluso me clasifiqué en un concurso que hicieron en el colegio, qué tiempos aquellos...! También grababa las canciones de Eurovisión y ¡ay de aquel que rechistara un momento y me fastidiara la grabación!, mi cabreo sólo podría ser superado cuando alguno de mis hermanos se ponía a hacer tonterías mientras yo pretendía que cantáramos a coro la canción de turno, yo a la guitarra y la grabadora Sony, comprada con mis ahorros, como testigo de todo, ja, ja. Pero creo que con los os también me voy por las ramas..., qué corte....!)

Ésta es la sopa, tendría que ser roja, pero como usé remolacha ya cocinada, pues no cogió el color, ahora, que de sabor está igual de buena:

 
1 cebolla
1 diente de ajo
2 remolachas crudas
2 zanahorias
400 gr col blanca
½ pimiento rojo
8 cucharadas de tomate triturado
2 litros de caldo vegetal
Aceite de girasol o de oliva
Sal
Pimienta de Cayenna
2 hojitas de laurel
Perejil
Eneldo
Opcional: patatas medianas
               judías blancas ya cocidas

Picamos la col muy fina, cortamos la remolacha y el pimiento a tiras, rallamos la zanahoria por la parte gruesa del rallador. Reservamos la verdura.

Cortamos la cebolla y la pochamos en el aceite en una cacerola grande, añadimos el ajo picado y lo refreímos sin que se queme. A continuación agregamos la verdura y rehogamos unos minutos. Mientras tanto preparamos el caldo vegetal, lo incorporamos a la verdura, añadimos el laurel, la sal y la pimienta (cuidado con la pimienta de cayenna, que pica!). Si vamos a echarle patatas, la cortamos a daditos y la añadimos. También ahora sería el momento de incorporar las judías. Dejamos cocer a fuego fuerte durante media hora.

Apagamos el fuego y agregamos el tomate, el perejil y el eneldo, y dejamos reposar al menos 10 minutos antes de comerlo. La sopa está mucho más buena al día siguiente de hacerla porque todo ha reposado.

Le he puesto un pegotito de queso fresco de almendras, que hice el otro día, y le da muy buen sabor
 Pues nada, ¡¡a disfrutar del último día de invierno!!

Nota curiosa: A los dos días tiene un color mucho más rojo 


6 comentarios :

  1. No se que ha pasado me ha salido la mitad del comentario
    decía... algo así
    La receta fantástica.
    Me encantan las sopas (vamos como a Mafalda jjjjjj) me da igual la estación estación del año.
    Aunque nos separen unas décadas, me encanta que diferentes generaciones nos movamos por el mismo fin, crear un Mundo más justo y solidario :-)))))))
    Un saludito

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    1. Yo tampoco sé qué habrá pasado, el caso es que mi ordenador se ha tragado la segunda foto y he tenido que volver a ponerla, se ve que le gustan las sopas, como a ti, je, je.
      A mí también me encanta que compartamos nuestro deseo de crear un mundo mejor, la edad es lo de menos :-))), además la edad es algo muy raro porque (yo al menos) no me siento de la edad que tengo, quizás escriba un día un post sobre esto ;-)
      Besos!!

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  2. Hace unos años me dio por ahí y me apunté a clase de ruso. Ahí escuché por primera vez el nombre de esta sopa, pero yo es que si no veo al menos una foto no suelo probar una receta!! Ahora por fin sé cómo es el borsch! (Borsch? Borscht?).
    Lo haces con col fresca o con sauerkraut?
    Por cierto ese pan seguro que era casero!

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    1. La verdad es que es la primera vez que he probado a hacer borsch (en alemán se escribe Borschtsch y es la palabra alemana no compuesta ni derivada con más consonantes juntas. Si intentas pronunciarla procurar hacerlo a solas, no vayas a asustar a los niños :-P). Todo fue porque lo comí en un restaurante y luego encontré la receta en un libro de una chica rusa, y ya es que no tuve mas remedio... Yo lo he hecho con col fresca, en el libro también lo hacía así, pero como hay varias variantes, es posible que otros la hagan con Sauerkraut. A mí la col agria me gusta cruda.
      El pan efectivamente es casero, siguiendo una receta de La cocina de Nihacc (puedes verla aquí: https://cocinadenihacc.wordpress.com/2015/02/23/pan-sin-gluten-con-almidon-de-patata/). Se trata de un pan sin gluten. Como yo no tengo problemas con el gluten prefiero el pan de espelta, pero fue interesante probarlo.

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  3. Rocío soy yo!! Arándana :))) Hoy he hecho esta sopa para comer, con la única diferencia de que he usado col (agria???) bueno eso, creo que allí se llama sauerkraut, en vez de col fresca, y menudo éxito!! Esto se va al menú semanal!! Un beso.

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    1. Seguro que está buenísima con Sauerkraut (también la llaman chucrut). Y si la hacemos para el menú de Navidad? Yo no sé si atreverme porque mi familia es algo delicada, pero este año no pienso complicarme la vida y como no conocen la salsa de guisaillo (o estofado), esto es lo que voy a poner, pero ya os contaré más en otro post.
      Besitos!!

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